Título original:
Cachorro.
Año: 2004.
Duración: 99 minutos.
Director: Miguel Albaladejo.
Reparto: José Luis García Pérez, David Castillo, Arno Chevrier,
Elvira Lindo, Mario Arias.
Guión: Miguel
Albaladejo, Salvador García Ruiz.
Nacionalidad: España.
Género: Comedia.
Cuando Violeta decide hacer un viaje por
la India con su nuevo novio, deja a su hijo Bernardo de nueve años con su
hermano Pedro, un atractivo dentista homosexual, desinhibido en sus relaciones y
sin más responsabilidades que para con él mismo. Pedro cambiará su
comportamiento para que su sobrino no perciba su desenfrenado ritmo de vida
habitual. Sin embargo, el niño mantendrá una actitud de lo más natural,
como si estuviera en su propia casa, sin incordiar ni entrometerse en nada.
Ahora Pedro tendrá que enfrentarse a un montón de cosas inesperadas para él
(colegio, educación, etc.). Poco a poco la relación se hará más estrecha,
a base de cariño, afecto y amistad, algo que Pedro nunca había tenido con nadie
que no fuera con él mismo.
Todo es perfecto hasta que Dª Teresa, la abuela paterna de Bernardo, aprovecha
la ausencia de Violeta para ver al crío y hacerle algunos chantajes
sentimentales. La educación de un crío a su parecer no puede estar en
manos de un homosexual.
Notas del Director
"Creo que a nadie se le escapa que en estos últimos
años estamos asistiendo a una especie de desembarco de películas con temas o
personajes homosexuales, supongo que como un primer paso necesario hacia una
deseable normalización del asunto. Algunas de ellas han conseguido
deslumbrar por la emoción, la sinceridad, la audacia y la originalidad con que
estaban construidas sus historias y retratados sus personajes.
Pero, por el contrario, la corriente mayoritaria de ese supuesto cine gay tiene
la limitación, a mi manera de ver, de que parece pensado para satisfacer unos
cuantos estereotipos confortables: el homosexual ideal, guapo, culto,
sensible, romántico, o, por otra parte, el gracioso con mucha pluma, ambos tipos
amigos fantásticos para las chicas. Otro grupo importante de películas se
limita a hacer comedia, a veces muy burda, con esos mismos estereotipos.
Y, por último, están las que se centran en exponer una serie de problemas que se
asocian fácilmente con la homosexualidad: la dificultad para asumir esa
condición sexual, la discriminación, los amores no correspondidos o el mazazo
del sida.
Como todo esto ya empieza a estar muy visto hay que ir pensando en nuevas
historias, en personajes que se salgan de los retratos robot, en conflictos más
complejos. En Cachorro nadie tiene ninguna dificultad especial para
asumir su orientación sexual, hay amores no correspondidos, pero porque al
protagonista le da la gana que así sea, y el sida aprieta pero no ahoga (el peor
mazazo es que los que no lo padecen lo utilicen como arma arrojadiza.)
Y, encima, como colofón, hay que cuidar de un niño. Y no porque sea un
derecho por el que lucha el protagonista (no es una película sobre héroes
combativos que reclaman igualdad en todos los aspectos, o sea, no hay parejas de
hecho ni leyes de adopción), sino porque la vida es muy complicada y a veces,
muchas veces, hay que remangarse y ponerse a trabajar duro para sacar adelante
las cosas que nos van llegando.
Cachorro quiere ser una historia de aprendizaje sentimental, de
desconcierto, de vida sexual desenfrenada pero bien compaginada con la
responsabilidad de cuidar a un chiquillo, de niños que enseñan cosas a los
adultos y adultos que no saben qué podrían enseñarle a un niño, de equívocos
absurdos y cómicos y de encrucijadas terriblemente dolorosas, de la vida y del
compromiso con la vida, con la de uno mismo y con la de los que nos necesitan."